Este espacio presenta el testimonio de una persona víctima de trauma ocular, documentado por CIIVO como parte de su labor de memoria, verdad y defensa de los derechos humanos. A través de su relato, se visibilizan los impactos de la violencia, las barreras de acceso a la justicia y la necesidad de garantías de no repetición.
Natalia Bernal
Natalia Bernal fue víctima de violencia estatal en una marcha del 1º de mayo de 2014 en Cali, donde un proyectil tipo steam ball disparado a menos de dos metros por agentes con armamento del ESMAD le causó pérdida total del ojo izquierdo, evisceración y quemaduras faciales. La agresión la enfrentó prácticamente sola: su familia no brindó apoyo y, tras el hecho, vivió abandono, burlas y fuertes afectaciones emocionales. Antes era bailarina y muy sociable, pero tras la lesión su equilibrio físico, autoestima y relaciones afectivas cambiaron profundamente. A nivel laboral pasó de trabajar desde los catorce años a llevar más de dos años sin conseguir empleo debido a la discriminación por su condición. La indemnización que recibió fue mínima y no incluyó el acompañamiento médico y psicológico que requería como menor de edad. Pese a todo, su mensaje para otras víctimas es de resistencia: transformar el dolor en fuerza para seguir adelante.
